Cuando iba a entrar a la facultad, deseaba ir a estudiar la carrera a Japón, sin embargo, carecía del conocimiento necesario de inglés para ir a estudiar mi carrera a Japón, y prefería hacerlo una vez egresado de la carrera, con mas edad, y mayor madurez.
Después de finalizar la carrera, en el año 2001, apliqué para la beca de maestría, sin resultados.
En el 2002, volví a aplicar, sin resultados. En este mismo año uno de mis mejores amigos (Manuel) aplicó, y a la primera se fue (muy merecido, mis respetos).
En el 2003 volví a aplicar, pero con la novedad que pasé la primera ronda de eliminatorias, sin embargo, me fue de la patada en la entrevista, así que no pasé. Sin embargo, lo ví como un logro, ya que por lo menos, avancé comparado con otros años.
En el 2004 volví a aplicar, confiado en que mi experiencia del año anterior me iba a ayudar a ser un seleccionado para los 14 lugares que da la beca, sin embargo, ni siquiera pasé a entrevistas.
En el 2005 me casé y se cumplió mi primer sueño: casarme con Yessica Getzabel, mi esposa actual, y la mujer de mi vida de la cual estoy sumamente enamorado.
En el 2005 volví a aplicar, mas por no sentirme derrotado, por tratar de alcanzar un sueño que parecía inalcanzable, al menos para mí. Había 2 personas de Guadalajara que conocía, que a la primera se habían ido a Japón.
A pesar de las burlas de mi ex-jefes, de algunos ex-compañeros que me preguntaban si le iba a copiar a Manuel, o si era su reta, y de que nadie creía en que me la iban a dar, apliqué sin muchas esperanzas, ya que, la verdad, había modificado 5 veces el plan de estudios, y ya no sabía más que hacer.
Recibí una llamada en agosto, informándome que había pasado la primera eliminatoria, que fuera al DF a hacer exámenes y entrevistas.
Fui un lunes al DF, y solamente debía hacer un examen de ingles tipo TOEFL, si lo pasaba, iría a la tan temida entrevista.
Pasé el examen de inglés con buenas notas, y fui a entrevista el miércoles de esa misma semana.
Mucha gente, todos nerviosos, todo mundo hipócritamente les deseaba a todo mundo que les fuera bien.
Entré a entrevista: Una vez más, el momento por el que había esperado estaba ahí. Dí lo mejor de mí, hablé lo mejor que pude, y me encomendé a Dios.
Recibí una llamada aproximadamente 1 mes después informándome que había pasado la 3ra eliminatoria: debía ir al DF a exámenes médicos.
Me puse muy feliz, creí que era un hecho que ya estaba en Japón. Hice el examen, y me dijeron que estoy tan extremadamente bien, que soy digno de calidad de exportación (aha).
Supuse que ya era todo, pero no… No sabía que los expedientes se envían a Japón, al Monbukagakusho, y ellos deciden si aceptan el expediente o no.
Todo mundo me aseguraba que ya estaba con un pie en Japón, que tenía una MUY alta probabilidad de ir, sin embargo, me contuve a sentir que al fin había logrado mi segundo sueño… no había que emocionarse todavía.
En el departamento de becas del Consulado de Japón me dijeron que esperara a Diciembre, y fue lo que hice: esperar, orar, y soñar.
Hoy me llegó este correo:

Es el 2do día más feliz de este año.
Gracias a Dios por darme salud
Gracias a Getza, por acompañarme a vivir a Japón, aunque ello signifique retrasar sus metas, solo por estar conmigo
Gracias a mi familia, por creer en mí
Es un sueño, que se convirtió en una realidad.
Vaya que vale la pena luchar por lo que uno quiere, no darse por vencido, y creer en uno mismo.
Japón: Ahí te voy